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Las 15 sugerencias de Chimamanda para educar en el feminismo

En Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo (Literatura Random House, 2018), la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie (Abba, Enugu, 1977) da a su amiga estas 15 sugerencias para criar a su hija desde la equidad de género. El desarrollo de ellas se encuentra, por supuesto, en el libro.

  1. Sé una persona plena. La maternidad es un don maravilloso, pero no te definas únicamente por ella. Beneficiará a tu hija.
  2. Háganlo juntos. ¿Recuerdas que en primaria aprendimos que el verbo es una palabra de “acción”? Pues bien, un padre es tan verbo como una madre. Chudi (el esposo de Ijeawele) debería hacer todo lo que la biología le permite, que es todo menos amamantar.
  3. Enséñale a tu hija que “los roles de género” son una solemne tontería. No le digas nunca que debe hacer algo o dejar de hacerlo “porque es una niña”. “Porque eres una niña” nunca es una razón para nada. Nunca.
  4. Cuidado con el peligro de lo que yo llamo Feminismo Light. Es la idea de la igualdad femenina condicional. Recházala de plano, por favor. El Feminismo Light emplea analogías como “Él es la cabeza y tú el cuello”. O “Él conduce, pero tú viajas en el asiento delantero”.
  5. Enseña a Chizalum (la hija de Ijeawele) a leer. Enséñale el amor por los libros. La mejor manera de hacerlo es mediante el ejemplo. Si te ve leyendo, comprenderá que leer es valioso.querida ijeawele como educar en el feminismo
  6. Enséñale a cuestionar el lenguaje. El lenguaje es el depositario de nuestros prejuicios, creencias y presunciones. Pero para enseñárselo tendrás que cuestionar tu lenguaje.
  7. Jamás hables del matrimonio como un logro. Encuentra maneras de aclararle que el matrimonio no es un logro ni algo a lo que deba aspirar. Un matrimonio puede ser feliz o desgraciado, pero no un logro.
  8. Enséñale a rechazar la obligación de gustar. Su trabajo no es ser deseable, su trabajo es realizarse plenamente en un ser que sea sincero y consciente de la humanidad del resto de la gente.
  9. Dale a Chizalum un sentido de identidad. Importa. Haz hincapié en ello. Consigue que crezca considerándose, entre otras cosas, una igbo orgullosa. Y debes ser selectiva: enséñale a aceptar las partes de la cultura igbo que son bellas y enséñale a rechazar las que no lo son.
  10. Fíjate en cómo tratan el tema de su apariencia. Anímala a practicar deporte. Enséñale a ser activa físicamente. Lo considero importante no sólo por los beneficios obvios para la salud, sino porque puede ayudar con las inseguridades relativas a la imagen corporal que el mundo arroja contra las mujeres.Puedes leer aquí mi comentario sobre este libro.
  11. Enséñale a cuestionarse el uso selectivo que hace nuestra cultura de la biología como “razón” para las normas sociales.
  12. Háblale de sexo y empieza pronto. Probablemente te resultará embarazoso, pero es necesario.
  13. Enséñale que amor no es sólo dar, sino también recibir. (…) Enséñale que para amar debe entregarse emocionalmente, pero también dar por hecho que recibirá.
  14. Al enseñarle sobre la opresión, ten cuidado de no convertir a los oprimidos en santos. La santidad no es prerrequisito de la dignidad.
  15. Háblale sobre la diferencia. Convierte la diferencia en habitual. Haz normal la diferencia. Enséñale a que valore la diferencia. Y no es para que sea justa o buena, sino simplemente para que sea humana y práctica.

    Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes 2 Chimamanda
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