Sobre el blog

Aunque leo desde que era una adolescente, no fue sino hasta hace unos cuantos años que empecé a tener la sensación de que mi tarea como lectora no acababa al llegar a la última página de un libro. Llegué así a la conclusión de que tenía que empezar una especie de registro… de aquello que me gustaba, de lo que no… Por supuesto, siempre me lo impedían la “falta de tiempo” y la creencia de que era incapaz de hacerlo: a fin de cuentas, no soy ninguna especialista en literatura.

Finalmente, las ganas y el entusiasmo se han impuesto a la inseguridad y a la desidia. Y aquí está este espacio, que es, así me gusta describirlo: un diario de lecturas. O una libreta con la que, además de armarme contra mi memoria olvidadiza, espero adquirir disciplina e ir encontrando poco a poco un estilo. Como no quería que este ejercicio se convirtiera en un soliloquio, he decidido mantener este cuaderno abierto.

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